Solución Alternativa de Conflictos
- José Ignacio Lleó Gómez

- 22 oct 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 28 oct 2020
El conflicto forma parte de nuestra vida en general, pero cuando hablamos de negocios jurídicos que plasmamos en contratos, la situación se complica.
A través de los contratos nos sometemos a unas reglas fijas en una realidad cambiante, encontrándonos ante situaciones entre partes cada vez más complejas, que no pueden obtener una solución satisfactoria por los métodos tradicionales de resolución de conflictos, como son la negociación o el auxilio judicial.
La mediación es uno de los métodos de resolución de conflictos más exitosos en la actualidad, ya que no impone a las partes ninguna solución específica, salvo la que las propias partes pacten de forma consensuada en el marco del proceso de mediación.
Otro aspecto que ayuda a la eficacia de la mediación hoy en día, es la posibilidad de acudir con posterioridad a los juzgados, en el caso de que la mediación no resulte en un acuerdo entre las partes.
Por tanto, la mediación se configura como una alternativa muy a tener en cuenta, para ser el primer paso a la hora de resolver un problema que ha alcanzado un cierto grado de estancamiento. Las partes que participan en una mediación, tienen una gran probabilidad de resolver su conflicto y evitar largos y costosos procesos judiciales que en muchas ocasiones no pueden satisfacer a ninguna de las partes.
Una de las formas de prevenir el conflicto, es simplemente incluir la cláusula de mediación en los contratos que se firman. Dicha cláusula nos asegura que ninguna de las partes pueda demandar directamente a la otra, pudiendo hacerlo únicamente cuando expire el plazo que se fije de intento de mediación. De esta forma, se concede una oportunidad a resolver el conflicto de una forma más rápida y que nos evitará sufrir un proceso judicial, quizás largo y costoso, que muchas veces no podrá satisfacer a ninguna de las partes.


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